Todo pareció un sueño, un sueño del que no hubiera deseado despertar nunca.
Todo empezó en el mes de Julio de 2012 cuando dijeron que Justin Bieber
pisaría España en su gira mundial, yo sinceramente esperaba que no fuera solo
en Madrid o Barcelona, ya que si era en esos lugares mi madre no me iba a dejar
ir.
Cuando vi que iba a ser en Bilbao, me di cuenta de que tenía posibilidades
de conocer a mi ídolo, pero mi madre me dijo que no, que era en día de clase y
que no iba. En ese momento se me cayó el mundo encima. Estuve varios días
insistiendo que me dejara ir pero nada, ella seguía diciéndome que no.
Pero todo cambió un 6 de Julio, más o menos a las 11 de la noche, yo
estaba en la habitación de mi hermana buscando algún libro para leer y
distraerme cuando viene
mi madre y me dice: “Ana, si vas al concierto, ¿Quién paga las entradas?” Y yo:
“Pues las pagaría yo, porque tú no me las vas a comprar.” Y me dice ella: “¿A
qué hora salen mañana?” Yo ya estaba que alucinaba. La contesté: “A las 9 de la
mañana” y me dice ella: “Pues si quieres coger las de delante ya puedes
levantarte antes.”
Y se fue, yo no me lo podía creer, sin poder impedirlo lágrimas empezaron a
caer de mis ojos.
A la mañana siguiente me puse el despertador a las 8 y media para entrar a
la página y que no se sobrecargara antes de haber entrado yo. Encendí el
ordenador y entre a ticket master y a twitter, toda mi TL se resumía en la
espera a que salieran a la venta las entradas, todas estábamos nerviosas, todas
queríamos ser de las primeras para no quedarnos sin el sector que queríamos, en
mi caso pista premium. La hora llegó y entré a comprar las entradas, pero me
colocaba en una cola virtual, la cola cada vez me salía de más minutos y yo no
hacia más que ponerme nerviosa, por twitter no hacían mas que poner que para Barcelona
se habían acabado las entradas de pista premium y yo solo espera para que en
Bilbao aún quedaran. A los 5 minutos se levantó mi hermana y encendió el otro
ordenador para ver cómo estaba la cola, a ella la dejó entrar al minuto y
empezamos a comprar las entradas.
Metimos el número de tarjeta de mi madre, pero no nos dejaba, necesitábamos
hacer un seguro que nosotras no teniamos, ya que era algo nuevo que nunca antes había salido al hacer una compra por internet, entonces lo intentamos con la tarjeta de mi
hermana, miramos si nos dejaba comprarlas sin tener que hacer el seguro, pero
salía que la compra era de mucho dinero como para hacerla sin ello, yo por
twitter ya estaba viendo como muchas ya tenían la entrada de pista premium, y
yo cada vez perdía más la esperanza de conseguirla, hasta que
por fin me dice mi hermana: "Ana ya está, ya tienes las entradas para premium",
en ese momento me puse a llorar, era una mezcla de felicidad y soltar toda la
tensión y angustia que tenia dentro, no me podía creer que en 252 días estaría
viviendo mi sueño, viendo a mi ídolo en directo.
En ese momento es cuando entro en twitter y lo twitteo. Estuve un buen rato
en twitter hasta que veo un tweet que llama mi atención: "Se han agotado
las entradas de Barcelona, yo quería ir a Bcn porque allí conozco a todo dios,
pero yo voy a cumplir mi sueño, iré a Bilbao” .
No sé porqué, pero justo ese tweet me llamó la atención, será el destino o
como queráis llamarlo, pero gracias a que ese día me fijé en ese tweet he
conocido a una persona maravillosa con la que sigo en contacto y a la que quiero mucho, Melanie.
Un 5 de agosto, día de mi cumpleaños, yo estoy en Madrid de
campamento, y Melanie me hace una felicitación que me da una idea, ese día
empecé a escribir una carta, una carta que estuve escribiendo hasta el 14 de
marzo.
Todo iba de maravilla, hasta que pasaron exactamente 7 meses y 4 días. Un
11 de febrero un sueño se fue al garete. Desperté y miré el móvil, tenía un WA
de una amiga, “Ana, ¿es verdad que cancelan el concierto de Justin en Bilbao?”
Se me quedó la cara blanca, esperaba que no fuera verdad, rápidamente fui a
Twitter esperando que solo fuera una broma, pero no, era verdad, el concierto
se había cancelado.
Justo ese día había quedado con otras chicas que también iban a ir al concierto,
chicas que eran amigas de unas amigas mías y no nos conocíamos. No sabía qué
hacer, si llorar o volver a dormir esperando que eso solo fuera un sueño. Me
levanté pareciendo un zombie, y fui al salón para decírselo a mi madre y a mi
hermana.
Por la tarde fui a Torrelavega a encontrarme con esas chicas, fue
desolador, todas con los ojos de haber llorado, de saber que no cumpliríamos
nuestro sueño, muy bonito lo veíamos todo para que fuera verdad. Pasamos toda la
tarde paseando hasta que nos metimos en un portal, yo acompañé a una de las
chicas a hacer una cosa y cuando volvimos nos encontramos a las demás mirando
el móvil como si no se creyeran lo que estaban leyendo, nos abren la puerta del
portal, nos miran y nos dicen: “Xavi acaba de confirmar que el concierto se
pasa a Madrid, al palacio de deportes”
Por segunda vez en el día se me cayó el mundo encima, no tenía ni una
posibilidad de que mi madre me dejara ir a Madrid al concierto, y menos
teniendo clases, y examen a 1 hora. Cuando volví a casa se lo dije a mi madre y
ella me dijo que me olvidara de la idea de ir.
Me puse a hablar con Melanie, y cada vez que ponía algo no hacía más que
llorar.
Dos días más tarde me levanto y miro el móvil, entro a la página del club
de fans para saber lo que estaba pasando con el concierto, y vi una cosa que me
dio esperanzas: “Se pone autobús desde Cantabria para ir al concierto en Madrid
de Justin Bieber” Me levanté corriendo para decírselo a mi madre, me daba
tiempo a hacer el examen, coger un tren y llegar a tiempo para coger el
autobús, pero ella seguía empeñada en no dejarme ir.
Todas las ilusiones de poder volver a tener esa entrada entre mis manos se
desvanecieron en ese instante. Pasaban los días y yo me los seguía pasando
llorando, en el instituto la gente me daba ánimos, me decían que no me diera
por vencida, que seguro que lograba convencer a mi madre, y yo veía a gente por
twitter que ponía que podían ir a Madrid, que sus madres las dejaban, yo seguía
intentando convencer a mi madre de que me dejara ir, pero nada, no tenía
suerte, hasta que un día, el jueves 14, mi madre cansada que no haga más que
preguntarle que si me deja ir y de pasarme el día llorando me dice:
“Pregúntaselo a tu padre”. Pues lo llevaba bien entonces, mi padre sí que no me
iba a dejar ir.
Al día siguiente, cuando mi padre viene a casa de trabajar le digo: “Papá,
¿me dejar ir el 14 de marzo a Madrid?” Y el todo sorprendido me responde: “¿Con
quién vas?” y yo le contesto: “Con tu hija la mayor” En ese momento yo debería
tener una cara de “Por favor” increíble. Nunca me hubiera esperado la
contestación de mi padre: “Pues vete”, no sé como hice para no llorar en ese
mismo instante, pero me imagino que tendría la sonrisa más grande de mi vida.
Rápidamente cogí el móvil y se lo conté a mis amigas, todas se alegraron
por mí, sabían que era mi ilusión, aunque no les gustara Justin sabían que era
mi mayor sueño.
Un día me
desperté y vi una noticia que me dio esperanzas de volver a tener la entrada de pista premium, ya que yo pensaba que iba a ser imposible conseguirla: “Se hace
preventa exclusiva para el concierto de Justin Bieber en Madrid para aquellas
personas que tuvieran entrada para el concierto de Bilbao”, no me lo podía
creer podía conseguir entrada de pista premium. El lunes 18 es la preventa, el
día antes que para las demás personas. Lo malo es que yo estoy en clase, pero
mi hermana me hace el gran favor de levantarse para comprar las entradas.
Por esa
época me iba bien el wi-fi del instituto y podía estar conectada a internet
(cosa que ya no puedo), porque yo no tengo tarifa de móvil.
A las
09:00 salen a la venta las entradas y desde ese momento me estoy atenta todo el
momento del móvil, hasta que estando en clase de historia me llega un WA: “Ya están compradas las entradas”
Yo había
estado hablando con Sandra, una chica de Madrid, que no iba a ir al concierto
de Bilbao para mirar si conseguíamos un código para que pudiera acceder a la
preventa, pero nada.
Cuando me
dijo mi hermana que ya tenía las entradas le dije que me mandara un código para
dárselo a Sandra.
Hablo con
Melanie y me dice que su madre ha comprado las entradas, pero la dice que son
numeras, yo la digo que no, que mi hermana las ha comprado y no son numeradas,
y nos empezamos a asustar al pensar que su madre haya comprado las de asiento
reservado.
Cuando
llega ella a casa le digo que entre al e-mail y revise como son las entradas, y
me dice que si, que su madre le ha comprado entradas de asiento reservado.
Tenemos miedo de que no queden entradas premium a estas alturas del día, pero
para nuestra suerte sí que las hay.
Va a
comprarlas y no la dejan, hay un problema con las entradas, no sé quien lo
pasaría peor, si ella o yo que no hice más que ponerme nerviosa, hasta alguna
lágrima se me calló.
Al final
después de un rato en el que Melanie no me contestaba recibo un WA suyo: “Al
fin, ya tengo las entradas de pista premium” En ese momento me relajo de una
manera increíble, y suelto un aire que no sabía que estaba reteniendo.
Ya cuando
estoy tranquila me voy a Torrelavega a recoger las entradas.
Pasó el
tiempo y finalmente llegó el día, eran las 00:00 de un 14 de marzo de 2013,
hasta esa hora me mantengo despierta solo para felicitar a mi cosa hermosa,
Melanie, y para recordarla que ese día sería cuando cumpliríamos nuestro sueño.
Después
de felicitar a Melanie me duermo, y todo continúa a las 7:30, cuando me levanto
para ir al instituto. Desgraciadamente tengo que ir y hacer un examen global de
filosofía. Cuando acabo el examen, más o menos a las 9:15 voy a casa casi
corriendo, tengo que prepararlo todo para la gran tarde que me espera.
Después
de prepararlo todo voy a Torrelavega y espero a que venga el autobús que me
llevará a mi sueño. A las 10:35 veo llegar a un bus y me empiezo a poner
nerviosa, en el autobús conozco a gente, pero yo sigo pensando en cómo será la
tarde y como será mi encuentro con Melanie.
Llegamos
a Madrid a las 16:15 y el autobús nos deja a 2 calles del Palacio de Deportes.
Cojo el teléfono para llamar a Melanie y encontrarla, pero el móvil se me queda
sin saldo, así que cojo el móvil de mi hermana, y justo cuando Melanie me lo
coge yo me giro y veo a una chica pelirroja con una sudadera roja: ES MELANIE,
me quedo en shock y cuando reacciono lo único que me sale es gritar
MELANIEEEEEEE (todo el mundo se me queda mirando) ella se gira y grita
ANAAAAAAAAA. Salimos corriendo las dos y nos juntamos en el medio, no se cuanto
tiempo pasó, según mi hermana fueron 5 minutos los que nos quedamos en medio de
la calle abrazadas. Cuando nos dejamos de abrazar la di la carta, y la prometí
que la seguiría escribiendo y se la mandaría por correo.
A las 17:30
abren puertas, pero yo no llego hasta la entrada a las 18:30. Al llegar a la
entrada le registran la mochila a mi hermana, pasamos y nos pasan la entrada
por el aparato para saber si es verdadera, y como yo estaba en pista premium me
ponen la pulsera, igual que a mi hermana. Pasamos 3 controles más, mi problema,
que como soy tonta me he dejado el DNI en mi casa, por suerte el policía me
deja pasar y me dice que no me puedo separar de mi hermana, que si me ven sola
y sin carnet me expulsan del recinto, y por fin estamos en la pista.
Cuando
llegué vi las vallas y pensé: “¿Y ahora cómo llego yo hasta la pista Premium?”
Pero de
repente veo un hueco y a unos guardias, me acerco y me dicen: “La pulsera”, se
la enseño y ya, por fin, estoy en pista Premium. Me he perdido a Xuso Jones,
pero llego exactamente cuándo Kenny está presentando a Carly Rae Jepsen. De
repente me giro y allí estaba Sandra, la chica a la que ayudé a conseguir la
entrada.
Acaba
Carly, y aparece la llave, símbolo de la gira en la pantalla.
El
concierto debería de haber empezado a las 19:30, pero en su lugar empieza a las
20:00 debido a que no todo el mundo estaba dentro del estadio a la hora que
debería empezar el concierto. Un rato antes estoy yo mirando hacía arriba, a la
pantalla, cuando veo a una persona vestida totalmente de blanco que pasa
corriendo hacía detrás de la pantalla, todo el mundo empieza a gritar,
confirmado, era Justin.
De un
momento a otro suena un gran estruendo en todo el recinto, yo pensaba que había
pasado algo, pero todo lo que pasaba era que empezaba la cuenta atrás, 10
minutos de cuenta atrás.
Contamos
cada uno de los minutos, los técnicos que aún siguen en el escenario ríen
cuando nos oyen.
Y llega
el último minuto, y yo empiezo a grabar con mi móvil, empiezan a salir los bailarines y nosotras nos empezamos a
poner cada vez más y más nerviosas. Hacemos la cuenta atrás segundo por
segundo, y se desata la locura cuando el contador llega a 00:00:00. Aparece un
hombre en pantalla, yo creo que nadie sabe lo que dice, estamos muy pendientes
de cómo se colocan los bailarines y de tener listas nuestras cámaras para
grabar el gran momento.
El hombre
deja de hablar y en la pantalla aparece: JUSTIN BIEBER'S BELIEVE. De repente
eso desaparece y en su lugar aparece un foco con la silueta de Justin en medio,
mira hacia los dos lados y despliega sus alas, confeti empieza a volar,
petardos empiezan a sonar y cuando nos queremos dar cuenta la pantalla se rompe
en mil pedazos y se abre, se desata la locura, sabemos que en breves segundo
nuestro ídolo va a descender con unas alas.
Se para
justamente enfrente de mí y yo no me lo puedo creer.
Le quitan
los arneses y avanza.
Se coloca
justo en el extremo del escenario, se queda 5 segundo en silencio y cuando abre
la boca dice: LET'S GO.
Y ahí
empezaron las dos mejores horas de mi vida.
Empezó
cantando "All around the world", y yo ya estaba saltando y cantando a
pleno pulmón.
No me
podía creer que después de más de 4 años estuviera cumpliendo mi sueño, que
aquel chico al que descubrí cantando "Where are you now" en 2008, al
que casi no conocía nadie, que solo tenía 1.000.000 visitas en sus videos
estuviera ahora mismo delante de mis ojos, siendo la persona con más seguidores
en twitter, con más de 36 millones de seguidores, la persona que tiene el canal
de youtube más visto, con más de 3,5 billones de vistas.
Cuando
acabó con "All around the world" cantó "Take you" y en ese
momento yo estaba esperando a que cantara la parte de "Baby señorita mon
cheri" y "Mi amor you're the only one J'adore".
Al acabar
vino uno de los momentos más esperados, el momento en el que cantaría a
capella, cantó "That should be me" y todas enloquecimos.
Uno de
los momentos que puso el humor entre tantas lágrimas de alegría fue cuando
cantó “Be alright”. En esa canción Dan Kanter tocó el solo de guitarra del
principio 3 veces. Cuando lo tocó la primera vez la parte derecha del estadio
(en la que yo estaba) empezó a cantar, así que Justin se giró y nos hizo señas
para que no cantáramos. Cuando lo tocó por segunda vez la parte izquierda
empezó a cantar, en ese momento Justin se giró, mandó callar y todos nos
pusimos a reír. Como se suele decir, a la tercera va la vencida y cuando lo
tocó por tercera vez Justin empezó a cantar sobrevolando nuestras cabezas y
nosotras cantamos con él. Seguido de esto cantó “Fall”.
Uno de
los momentos en los que más grité fue en la canción "Never say never"
no podía dejar de cantar y saltar en toda la canción. Todavía recuerdo, y es
uno de esos recuerdos que no vas a olvidar en la vida el "Te amo con todo
mi corazón" lo que pude chillar en ese momento.
Llegó un momento en el que dijo que la siguiente canción era la última del concierto no me lo podía creer, que no, que no, que todavía no se acaba, que no ha cantado ni "Boyfriend" ni "Baby", pero cantó y se fue. Pero de repente aparece Ryan Good en pantalla y nos hace a todas reír durante unos minutos, y entonces volvió a salir y yo empecé a grabar, mientras estaba cantando "Boyfriend" me resistí a saltar, pero cuando empezó "Baby" me fue imposible.
Después de esa canción ya si que si, oficialmente se había acabado el concierto.
Cuando me giro me encuentro detrás mío con la chica que había sido la OLLG, y yo tan tranquila la pregunto que si por favor se puede sacar una foto conmigo.
Cuando estaba saliendo le dije a mi hermana que me sacara un foto con el escenario en el que en esos momentos sale “Believe” en la pantalla, cuando me la saca voy donde ella, me mira y me dice: "Ana, ¿los quieres o los tiro?" Miro su mano y tiene un puñado de confetis, justamente son morados, actualmente los tengo pegados en una parte de la habitación. Cuando salía intenté buscar a Melanie, pero no la encontraba por ninguna parte, y la llamé, pero no la entendí nada de lo que me dijo, así que finalmente me fui.
Me subí al autobús de vuelta, me siento y poco a poco me voy quedando dormida, recordando el mejor día de mi vida.









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